
- Nos situaremos detrás de la persona atragantada, abrazánola por debajo de sus brazos
- Colocaremos el puño cerrado de una de nuestras manos cuatro dedos por encima del ombligo, justo en la línea media del abdomen, entre el ombligo y el final del esternón y salvando siempre la parte más inferior de éste.
- Colocamos la otra mano sobre el puño cerrado
- Reclinarlo hacia adelante y efectuar cinco compresiones abdominales (hacia adentro y hacia arriba) a fin de aumentar la presión intratorácica. De este modo se produce la tos artificial. La presión no se debe lateralizar, ha de ser centrada.



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